viernes, 12 de mayo de 2017

Escuche a mis vecino mientras lo hacian



Así como el titulo lo dice, escuche a mis vecinos mientras tenían sexo y es una de las situaciones mas incomodas que he vivido a pesar de que ellos no sabían que alguien escuchaba sus gemidos y risas del otro lado, me hizo sentir muy incomodo el simple hecho de recordar que hace años solía jugar con ese vecino de manera inocente. Ahora el tiempo ha pasado y ya es un hombre maduro, tal vez aquel momento incomodo que tan solo duro unos segundos me hizo pensar cosas que nunca había evaluado, o sea es incomodo, pero, de cierta forma es lindo escuchar como dos personas están felices, o sea no lo digo por los gemidos sino por las risas que se escuchaban luego de un rato, estaba seguro de que en ese instante ambos eran muy felices, me sentí contento por el hecho de saber que mi viejo amigo había encontrado la felicidad aunque sea por solo un momento breve.

Por que sentirme así por algo que es tan normal como reír, llorar o cantar, a veces la vida nos lleva a situaciones que tal vez no sean de lo mas placentero, pero, es algo de lo que podemos sacar provecho de cierta forma reflexionar de las cosas mas simples como el sexo. Nos pueden dejar un gran aprendizaje, no es tan inusual enamorarse y querer conectar con esa persona de esa forma, pero, a pesar de que sea algo hermoso hacer el amor es algo que se debe quedar entre 2 y cerciorase de que no lo escuchen los vecinos por favor.

Es que escuchar a los demás "en el acto" es de esas pequeñas cosas terribles que trauman, pero, que a la vez te hace sentir feliz por los demás, a pesar de toda la incomodidad que eso conlleva, es que seamos sinceros escuchar esos: "ay...uumm...ay...AY !!" mientras intentas concentrarte en otra cosa es un poco molesto, ademas cuando algo así sucede es inevitable pensar en sexo y mas cuando antes tienes el típico trauma con los padres que suele suceder, aun mas si tienes 20 y abres la puerta de su habitación sin pensar en nada y los cachas "en el acto", y sabes que al otro día te dirán: "tenemos que hablar..", pero, con mis vecinos eran las 11 p.m., o sea literal ellos  podían esperar que fuese un poco mas tarde, pero no, al parecer la pasión era mas fuerte que el sentido común.

Al final te quedas con un sentamiento entre incomodidad, asco y felicidad, pero, tengan en cuenta que es algo normal y si no eres el que escucha sino la mujer gritona de los gemidos solo te diré una cosa: Contrólate, estamos feliz de que disfrutes pero resérvalo solo para ti por favor, recuerda que las paredes escuchan aunque a veces no quieran hacerlo.